Los ataques y provocaciones no cesan

Tras un mes de huelga en el puerto de Bilbao, la valoración que hacemos desde la parte social es de una completa decepción.

Y es una completa decepción no sólo ya por los casi nulos avances conseguidos en la negociación, algo por lo que siempre hemos apostado, sino sobre todo por el trato recibido desde las instituciones y las propias empresas.

Hemos sido continuamente acusados de incumplimientos de servicios mínimos, de coacciones, de amenazas y de un sinfín de maniobras que para nada han ocurrido en el puerto de Bilbao, intentando así que la opinión pública tenga una percepción equivocada de la realidad vivida.

Durante todo este tiempo los trabajadores del puerto de Bilbao han tenido un comportamiento ejemplar, en un escenario de tensión en ocasiones extremo y provocado por las empresas estibadoras del puerto, algo avivado por estar viendo los trabajadores como su futuro y su puesto de trabajo estaba en serio peligro.

Por si no era suficiente esta presión mediática, las empresas estibadoras utilizan como medida de presión al centenar de trabajadores eventuales que llevan mas de 12 años trabajando en labores de estiba firmando contratos de un solo día, y a los cuales dejan de contratarles repentinamente después de una década con excusas irrisorias, dejando de repente a más de 100 familias sin llevar un euro a su casa, algo que traspasa el ámbito laboral.

Continuando con el vejatorio trato recibido, el despliegue policial ordenado por las instituciones en el puerto de Bilbao es a todas luces exagerado y esta totalmente fuera de lugar, el cual en ocasiones y con el fin de realizar operativas con trabajadores ajenos al puerto para así violar el derecho a huelga de los estibadores, se parecía más a un estado de guerra que a un simple conflicto laboral. En este sentido, la Autoridad Portuaria de Bilbao, la cual debería mediar para intentar garantizar el buen funcionamiento del puerto, en vez de buscar el consenso lo que hace es posicionarse claramente hacia un lado, y aplica una brutal presión policial hacia la parte social, lo cual en vez de aplacar los ánimos solo busca encenderlos.

Llegado este punto, y a pesar de trasladar una propuesta sindical hace más de una semana para intentar desbloquear la situación y provocar un calendario de reuniones, esta no ha obtenido otra respuesta que un documento excusado en que no es válida. Los ataques y las provocaciones hacia la parte trabajadora no cesan y no parecen tener fin, en una situación que parece no importar a la parte empresarial, pero que al colectivo de estibadores no le está resultando nada agradable por los daños colaterales que estan sufriendo otros sectores y empresas que dependen de este puerto.

En un último ejercicio de responsabilidad, y buscando desbloquear este conflicto, esta parte social ha solicitado una mediación a la comisión paritaria sectorial estatal, la cual esperamos sea aceptada por las empresas estibadoras del puerto de Bilbao y pueda servir para desbloquear y avanzar en un conflicto que para nada beneficia a nadie, y en el cual todos y cada uno debemos poner de nuestra parte.

Por último, trasladar que seguimos y seguiremos defendiendo los derechos de los trabajadores, y animamos a todos a continuar con una lucha que para nada ha terminado y que intentaremos encaminar a llegar a unos acuerdos beneficiosos para todas las partes y por ende, para el puerto de Bilbao.